19 de octubre de 2020

GAMMACIDE - VICTIMS OF SCIENCE (1989)



 


 

 A diferencia de Nueva York o California, Texas no es tan conocido por sus bandas de thrash metal. Sin embargo, han habido algunas extraordinarias bandas de culto semi-clandestinas como Rigor Mortis, Watchtower y Gammacide que surgieron de ese estado. 
Casi con toda seguridad cualquier buen fan sobre todo del buen Thrash de la vieja escuela habrá oído hablar de Gammacide, pero seguramente muy pocos lo habrán catado. 
Y es que, por desgracia, su discografía es sorprendentemente escasa, pese a haber sido una banda que se movió muy activamente por el circuito 'underground' con cierta relevancia.
"Victims of Science", su primer y último L.P., se lanzó originalmente en 1989 con solo nueve canciones. Las pistas 10 a 14 son de una demo de 1991 que aparentemente nunca se públicó, sino que sólo se distribuyó entre la prensa y compañías discográficas. Las dos últimas pistas continúan el asalto thrash. Estas pistas se grabaron en 2004, pero fueron escritas originalmente por la banda en 1992. 
Y bien, musicalmente, como se ha dicho, Gammacide practicaban ese Thrash Metal 'old school' desbocado, frenético, hiperactivo, nervioso, violento y acelerado al máximo, pudiendo traer a la mente a Slayer, Dark Angel, los primeros Kreator o Sepultura...por poner algún ejemplo.
Una verdadera máquina de escupir rotundos riffs con bestialidad salvaje, siempre a toda pastilla, bordeando la frontera del Death Metal a ratos (Gutter Rats, Sex Cult) , con cambios de ritmo sorprendentes, y lo más importante, ejecutados con una solvencia indudable. 
Gammacide no tenían absolutamente nada que envidiar a nadie dentro del género, porque tenían todos los ingredientes necesarios para fabricar un Thrash Metal corrosivo como pocos. 
Y, ¿cómo es posible que uno de los álbumes de Thrash metal más cafres de la historia se pase por alto o incluso casi se olvide?. No lo sé, pero es el caso de Gammacide con su único álbum. El período del Thrash estaba un poco en crisis por las bandas recién nacidas de death y grind, pero esto no les importó y mantuvieron alta la bandera del Thrash más puro.
El poder de esta banda es increíble. 
Los riffs de guitarra (esencia misma del buen Thrash) y la batería son las dos primeras cosas que de inmediato y hasta el final te atrapan por el pescuezo, sacudiéndote la cabeza sin remisión. 
La percusión (Jamey Milford) es precisa, contundente, furiosa y veloz. Los explosivos ritmos fluyen en un campo minado de guitarras crujientes, insanamente distorsionadas (Rick Perry y Scott Shelby),  sostenidas por su impulso sísmico, grandioso cuando se centra en el doble bombo, desatando el infierno. 
Los solos son lo suficientemente buenos, de nuevo yendo al grano, sin ornamentos superfluos, en su típico estilo de trémolo y destripe guitarrero. 
El bajista Eric Roy (R.I.P.) se mantiene en un segundo plano, aunque su presencia es palpable, cumpliendo a la perfección su rol de estructura de hormigón armado, con algún que otro momento brillante.
 Las voces (Varnam Ponville, a quien Eric Roy y Rick Perry, que formaban el germen de la banda, conocieron en un concierto de Rigor Mortis) no son nada del otro mundo, nada extraordinario, pero poseen la furia y la rabia necesarias. Dado que no es este un estilo en el que los cantantes puedan lucirse excesivamente, Ponville desempeña su papel con soltura, convicción y seguridad.
Generalmente las canciones no son demasiado largas, tampoco excesivamente cortas, en la media de los 4 minutos, por lo que no puedes aburrirte porque el impacto, cuando se concentra en una pequeña área, es aún más devastador. 
Resumiendo, 'Victims Of Science' es una pequeña joya para aquellos que quieran experimentar el placer del Thrash total y sin compromisos, y que esté dispuesto a recibir un ataque sónico de extrema magnitud. 
Tremendo, brutal.






4 de octubre de 2020

HALFORD - CRUCIBLE (2002)



 


 Después de su partida de Judas Priest en 1992, Rob Halford tuvo una carrera en solitario irregular, emergiendo primero con su agresiva, pero dolorosamente ordinaria, banda Fight, luego con su sensible y lúgubre proyecto llamado Two. 
Aunque a esas alturas de la película ya no tenía nada que demostrar, estaba claro que el medio natural de Rob Halford es ese Metal que perfora el tímpano en su forma clásica, y los viejos fans de Priest se regocijaron cuando el hombre regresó de manera excelente con Resurrection en 2000.
 Con su nueva banda (acertadamente apodada 'Halford') lanzó una exitosa gira, culminando frente a una multitud de 200.000 personas en el festival Rock in Rio en enero de 2001, que produjo el doble en vivo 'Live Insurrection'. 
Un año después Halford 'el hombre' y Halford 'la banda' regresaban con 'Crucible'.

La mayoría de los adictos al metal solo piden una cosa a sus héroes, y es que nunca, nunca, se desvíen de la fórmula y, a juzgar por el sonido de Crucible,  no se decepcionarán en absoluto. 
Y es algo bueno, también, que Halford se apegue a la mezcla probada y verdadera de guitarras rugientes y melodías vocales que hicieron a Judas Priest tan grandioso hace muchos años. 
Aquí Halford demuestra que está en plena forma, con ese inconfundible rango vocal que lo hace tan distinguible en el mundo del metal. 
 Es difícil escoger e imposible dejarse fuera a muchos, pero, para mí, forma parte de la Santísima Trinidad de los vocalistas junto a Ian Gillan y al 'otro' Dios, Ronnie James Dio... (Hey, King Diamond, que tal...)
Un perro viejo como Halford supo rejuvenecer su carrera rodeándose de jóvenes talentos excepcionales. Con demasiada frecuencia, los artistas veteranos contratan músicos de respaldo cuyo único propósito es imitar (mal) las viejas canciones del cantante, pero afortunadamente, Halford quería seguir redefiniendo su sonido, reinventándose continuamente, y su banda demostraba sin lugar a dudas que tenía las habilidades suficientes para desafiar al 'viejo'. 
Halford y su banda se retroalimentan en Crucible, empujándose unos a otros hasta donde pueden llegar; el sonido clásico de Judas Priest todavía se escucha en el material nuevo, pero se entrega de una manera considerablemente más agresiva, ya que los guitarristas de primer nivel Pat Lachman y Mike Chlasiak, el bajista Ray Riendeau y el poderoso baterista Bobby Jarzombek aumentan la intensidad y se actualizan, asemejándose mucho a la habilidad, la pesadez total y la tensión de una banda como Pantera. Producido por otro fenómeno como es Roy Z., Crucible es innegablemente ruidoso, extraordinariamente pesado, agradablemente melódico y, lo mejor de todo, descaradamente grandilocuente. 
Las letras de Rob Halford nunca fueron el punto más fuerte de Judas Priest, pero en Crucible hace todo lo posible, zambulléndose de cabeza en los clichés del metal, gritando líneas pomposas con tal convicción que tú lo aceptas. 
  'Crucible' es justamente eso, un crisol donde se funden al rojo vivo las guitarras gemelas de Lachman y Chlasiak con el sonido 'Pantera-Priest', más los escalofriantes chillidos de Halford,  en un trasfondo furioso y feroz. 
Halford y sus compañeros logran mantener el interés del oyente a lo largo de todo el disco, con sus lógicos altibajos, pero en definitiva 'Crucible' es un trabajo seductor y poderoso.
Fue genial ver a Halford volviendo a hacer lo que debía de hacer, para lo que fue llamado, su destino, esto es, Heavy metal, del que él mismo fue uno de sus creadores.
No lo llaman el Dios del Metal por nada.




11 de septiembre de 2020

GAMMA RAY - BLAST FROM THE PAST (2000)

 





Creo que los discos recopilatorios son útiles, por ejemplo, para cuando te gusta mucho una banda pero no lo suficiente como para ir pillando cada disco que saquen al mercado, y menos si es una banda prolífica como lo es Gamma Ray. 
Ese es el caso. 
Y digo lo de prolífica por su frenética actividad durante la década de los 90 del pasado siglo, en la que cumplieron a rajatabla una regla no escrita: la dinámica 'disco-gira-disco-gira'.
O sea, que sacaron un disco cada dos años entre 1990 y 2001.
 Pocas bandas son capaces de eso manteniendo un mínimo de calidad. 
Lógicamente, a partir de ahí el bueno de Kai se toma las cosas con más calma, y desde 2005 hasta hoy tan sólo ha publicado 4 L.P's.
 'Blast From The Past' resume ampliamente esa primera etapa tan fructífera, de manera cronológica, en dos cd's. con la particularidad de que todos los temas fueron escogidos por los fans a través de internet, en una especie de encuesta. Tres temas por disco, lo cual quiere decir que es un recopilatorio de verdad, y no un refrito compuesto de temas desechados o rarezas bizarras. 
Bonito detalle. 
Un disco perfecto para quedarte con lo mejor de uno de los grupos de Metal más grandes de la historia. Pioneros del género (o subgénero) que se ha dado en llamar Power, haciéndolo grande ya desde los tiempos en Helloween y junto a otras formaciones eurpeas o paisanas como Startovarius, Blind Guardian, etc, etc. 
Y como todos sabemos, los pioneros, los que de verdad saben de algo, esos son los buenos, aunque les salgan discípulos hasta de debajo de las piedras. 
En este punto, resaltar un aspecto de la música de Gamma Ray muy poco apreciado, y es el inmenso talento que posee Kai Hansen como guitarrista. Muy bien arropado por otro máquina como es Henjo Richter, ese pedazo de bajista que es Dirk Schlächter y el bataca Dan Zimmermann, el pelirrojo Hansen se recrea y se explaya regalándonos momentos deslumbrantes, dignos de enmarcar. 
¿A la altura de Michael Schenker?, ¿Ritchie Blackmore?, ¿Yngwie Malmsteen?, ¿Jimmy Page?... 
Por supuesto. 
Y de muchos otros. 
O más. 
Pocos talentos son capaces de componer temazo tras temazo con esa brillantez, combinando melodía y potencia, virtuosismo y... creatividad, desarrollada sobre todo en varios temas que superan los 6 u 8 minutos, o como en esa joyita de cuarto de hora que es 'Heading For Tomorrow' , por ejemplo. 
O sea, Gamma Ray utilizan el Power Metal como decorado de fondo para ofrecernos lujosamente presentado un menú en el que caben desde el Heavy Metal más tradicional al Speed Metal, el neoclásico, lo progresivo, por supuesto unos solos espectaculares, coros memorables, momentos de grandilocuencia y momentos de rabia metalera, momentos tiernos (The Silence), y momentos de cuernos arriba y romperte el cuello. 
Gamma Ray poseen capacidad de sobra para contentar a todo el mundo (excepto haters, claro). 
Con cuatro musicazos desplegando todo su talento y haciendo que tocar buen Heavy Metal parezca hasta fácil. 
Y para eso hay que ser muy bueno. 
Ah! Blast From The Past, como buen recopilatorio que es, es ideal también para esas nuevas generaciones que no conozcan a los de Hamburgo, cosa imperdonable por otra parte.






30 de agosto de 2020

DAMN YANKEES - DAMN YANKEES (1990)





Damn Yankees fueron unos de los primeros casos de aquello que estuvo de moda hace algunos años y que aun hoy dia se da de vez en cuando, lo que se dio en llamar un 'supergrupo'. 
Un supergrupo se forma cuando se juntan unos cuantos músicos de contrastada, extensa y exitosa trayectoria bien en solitario, bien en otras bandas, para dar rienda suelta a su talento acompañados de buenos colegas. Normalmente, y Damn Yankees no fueron una excepción, eran grupos de corta existencia, bien porque alguno de los integrantes no estaba interesado en continuar con la aventura, bien porque el choque de egos era excesivamente brusco.El caso es que, y Damn Yankees no fueron una excepción, solían vender como churros y atraían masas ingentes de fans.
 La suma de varios factores, la unión de fuerzas. 
Durante su corta vida Damn Yankees publicaron dos L.p's y realizaron extensas giras por todo el planeta, siendo uno de los fenómenos más sonoros de principios de los 90, junto a otras superbandas similares (ahora me viene a la mente Mr. Big, por ejemplo). 
Lo formaron en 1989 el bajista y cantante Jack Blades, de Night Ranger, el guitarrista y también cantante Tommy Shaw, de Styx, el batería Michael Cartellone, hasta entonces prácticamente desconocido, y el que fuera el alma y principal motor del 'invento', el salvaje Ted Nugent. Con estos mimbres, musicalmente tenemos un Hard Rock típico americano desenfadado, dinámico, vigoroso y fresco, de bellas melodías, cuidados coros y pegadizos estribillos, desprendiendo cierto aroma a AOR, por supuesto todo ello de impecable factura.
 'Comercialillo', sí, pero de una calidad insuperable, redondeada por la excelente producción de Ron Nevison y donde (al menos para mí) el principal atractivo radica en los siempre energéticos y fenomenales solos del loco del Nugent. 
La receta funcionó, el disco alcanzó doble platino y la gira fue de colgar el 'no hay billetes' cada noche.
Visto lo cual, en 1992 sacaron al mercado el segundo y último álbum, 'Don't Tread' que repitió exitazo, hasta que amistosamente decidieron que tenían suficiente y la banda se disolvió definitivamente, con alguna colaboración esporádica entre Blades y Shaw, de Nugent con Night Ranger y con Cartellone enrolándose en los míticos Lynyrd Skynyrd.
 Damn Yankees fueron una estrella fugaz, brillante como pocas, una conjunción de cuatro rutilantes astros que creó un universo efímero y deslumbrante. 
 Delicatessen lo llaman por ahí.




5 de agosto de 2020

CAULDRON BORN - ...AND ROME SHALL FALL (2002)



                                                                                                                                                                                  

¿Sería este el disco que escucharía hoy día Kull, el Rey Bárbaro, en su dispositivo multimedia (cualquiera que sea éste) mientras practica en el gym destrozando a hachazos unas cuantas sandías y calabazas?. Yo apostaría mi brazo (izquierdo por si las moscas, vaya a ser que le de por el reggaeton...) a que sí. 
Porque la segunda oferta de Cauldron Born lleva el sello inconfundible y único del Maestro supremo           Howie Bentley aunque para '... And Rome Shall Fall' éste optó por un estilo algo más directo de componer los temas.      
'... And Rome Shall Fall' difiere en varios aspectos importantes de su anterior trabajo. Es más directo y dinámico en casi todos los aspectos, desde las estructuras de las canciones hasta los ritmos y los riffs y las melodías vocales (a cargo aquí de David Loudon, único cambio en la formación en relación al anterior trabajo), simplificadas de alguna manera para obtener un sonido más pegadizo y accesible.                                                           Eso puede sonar negativo, pero 'más accesible y menos complejo' es mejor que 'realmente inaccesible y jodidamente complejo'.  Las canciones están depuradas y pulidas para dejar sólo el músculo 'pelao'.
                                    0 grasas.                                                  Aunque evidentemente las similitudes con el maravilloso debut de 1997  'Born Of The Cauldron' son inevitables, aquí los temas son menos arcanos, menos disonantes, podríamos decir que menos 'progresivos', pero, por contra, son más orgánicos, más 'reales', poseen ese ímpetu y ese brío que da el despojarse de algún adorno innecesario y futil.  
 En consecuencia, yo diría que este es un álbum más Heavy. 
Más Heavy significa aquí que el Señor Bentley es una bestia parda a la hora de componer, tanto la música como los textos. 
Distorsión a raudales, elegancia neoclásica, riffs acojonantes y solos cojonudos muy al estilo Yngwie, con una producción barata y sencilla, y que sinceramente podría haber mejorado el sonido de la batería. 
Crónicas de épicas batallas libradas en fantásticos mundos, gente despanzurrada en el campo de batalla, olor a sangre y fuego en el aire,,, 
Sólo mirando la portada se puede percibir el imponente estropicio que se avecina. 
Todo eso sin necesidad de recurrir a ningún tipo de artificio infantiloide ni truco tecnológico.
 A hachazo limpio.
 Sí señor. 
Formidable banda, un disco Bárbaro...











26 de julio de 2020

DEMON - HEART OF OUR TIME (1985)






Si alguien nos preguntase por una relación de bandas representativas de la Nwobhm, muy probablemente incluiríamos en ella a los Demon. 
Y si a continuación ese alguien escucha este disco, muy probablemente también nos mandaría a tomar por culo. 
Ciertamente, sus dos primeros álbumes (Night Of The Demon, 1981; y The Unexpected Guest, 1982) sí pueden llevar ese sello, pero a partir del 3º (The Plage, 1983), Dave Hill y compañía se desmarcan por la banda y patentan su propio estilo. Una amalgama heterogénea que toma prestados elementos de aquí, de allá y de más allá, cuyo resultado final se podría definir algo así como 'Hard Rock Progresivo', más o menos. 
Pero es que 'Heart Of Our Time' es además un disco muy especial en su trayectoria. El primero publicado tras la muerte por neumonía a los 39 años de Mal Spooner, miembro fundador, guitarrista y compositor, y que junto a Hill era uno de los pilares de la banda. Un golpe así de duro por fuerza se ha de notar, anímicamente, y tal vez por ello la atmósfera que rodea a este trabajo podría definirse como melancólica. 

Así que esto no es Nwobhm, ni Heavy, ni simplemente Hard Rock, es algo más complejo de explicar, y para ello, mejor que yo lo hace el que fuese teclista del grupo entre 1984 y 1991, Steve Watts, en este extracto de una interesante entrevista de la cual os dejo más abajo el enlace, por si queréis leerla entera. 

Dice Watts, entre otras muchas cosas:

 'Cuando se concibió 'Heart Of Our Time', tenía mucha presión sobre mí para 'llenar las botas' de Mal Spooner, quien lamentablemente murió durante la grabación de 'British Standard Approved'. 
Afortunadamente, mis habilidades de programación y organización se perfeccionaron después de BSA, pero este fue el primer álbum comercial que también compuse en serio, y todavía era muy joven y tampoco tenía mucha experiencia en estudios de grabación profesionales (...) 
Estaba bajo una gran presión, y además, el futuro de Demon estaba en juego, ya que estaba en serio debate sobre si la banda podría continuar sin Mal.

Así que tenía que tocar los teclados, programar los sonidos, organizar la banda, componer las canciones, llenar los zapatos de Mal Spooner y hacer todo lo posible para ayudar a mantener a Demon. Esto también se sumó a problemas familiares y personales extremos y a una creciente adicción de drogas.
Creo que Dave, Mike Stone (productor y propietario del sello Clay Records, en el que estaban), la banda y yo lo hicimos realmente bien dadas las circunstancias y estoy absolutamente de acuerdo con ustedes, es un álbum muy subestimado (...), pero hay algunas canciones y momentos realmente geniales de los que estoy muy orgulloso. 'High Climber', 'Expressing The Heart', 'Genius', 'Grown Ups', 'Summit' y 'One Small Step' son pistas realmente fuertes en muchos niveles. 
El álbum también, por supuesto, incluye mi idea de usar un mensaje oculto codificado usando una computadora Atari ZX Spectrum, hasta donde yo sé, una novedad completamente original en cualquier álbum antes o después. 
Me siento enormemente frustrado cuando el álbum se ve socavado, particularmente por miembros de la banda. Si conociera a mi antiguo yo de 22 años, creo que lo felicitaría por el trabajo bien hecho y le estrecharía la mano...'

Pues ahí lo dejo, a mí personalmente lo que me ha impulsado a elegir esta vez un álbum tan relajado y relajante tal vez sean los 40 y pico grados de calor, no está la cosa para mucho meneo, más bien para una tarde de domingo contemplativa...

http://getreadytorock.me.uk/blog/2012/11/10qs-with-steve-watts-demon-dudes-revenge/

https://www.sendspace.com/file/3j7fvm

https://ulozto.net/file/rWYl9VcxGQ3l/demon-heart-of-our-time-1985-rar

https://mega.nz/file/4l4z1QgT#mshFHXIoGnr6ufW3L13Eulw79rFrC8_ZGSoXxjYKz50

12 de julio de 2020

CATHEDRAL . THE ETHEREAL MIRROR (1993)






La confirmación de una gran promesa, el feliz alumbramiento al mundo de una omnipotente criatura llamada Cathedral. 
Tras la descomunal descarga del más sólido, pesado y oscuro Doom que se había escuchado en el planeta desde hacía mucho tiempo, como fue su debut, 'Forest Of Equilibrium' la tormenta de ideas se desata. 
Y las musas estaban ahí. 
 Las fuentes y las raíces de Cathedral están sin duda situadas en el 'proto-heavy' de la década de los 70 del siglo pasado, a pesar de los antecedentes de sus miembros. 
Es inevitable pensar, por ejemplo, en Black Sabbath (obviamente). Pareciera que Gaz Jennings y Adam Lehan le hubieran robado la guitarra a Tony Iommi directamente, sin modificar para nada su todopoderoso sonido.'Midnight Mountain' (me encanta ese video tan loco que se marcaron, es bueno tener sentido del humor) tiene hasta las palmadas de 'Looking For Today', aquel viejo tema incluido en el Sabbath Bloody Sabbath, pero esto es sólo una pequeña anécdota. 
Y escuchando precisamente ese tema me ha venido a la mente el nombre de otra banda, los Spiritual Beggars. 
Porque al igual que los suecos, Cathedral capturan ese espíritu medio psicodélico, medio progresivo de aquella época, pero los ingleses lo manipulan genéticamente, cual Frankenstein sombrío, mediante potentes y vigorosos riffs, inyectándole una buena dosis de Heavy Metal, para crear un monstruo descomunal, dispuesto a revitalizar y fortalecer el buen Doom, del que a su vez se alimenta. 
 Y Lee Dorrian le pone la guinda aportando su peculiar estilo teatral, expresivo, áspero.
 Sí, ya no cabía duda, Cathedral era una gran banda repleta de talento, creatividad y fuerza. 
Potente, pesada como muy pocas, reina en su género. 
Con 'The Ethereal Mirror' los británicos enriquecen su música, le aportan algo más de dinamismo y variedad, y una atenta escucha revela matices extraordinarios, gracias a una producción impecable, de sonido claro y puro. 
Mi disco favorito de su larga discografía, lo cual es irrelevante.
 Pero es que resulta que también es una pequeña obra maestra digna de todo elogio, y eso no es para nada irrelevante, todo lo contrario.

https://medium.com/earbusters/retro-review-the-ethereal-mirror-by-cathedral-9297b66d8990

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23 de junio de 2020

FATES WARNING - PERFECT SYMMETRY (1989)






El 5º álbum de estudio de los de Connecticut es, como la banda misma, un caso de controversia. Genera odios y pasiones, y yo no logro entender los primeros, sinceramente.
Ni hacia la banda en sí, ni por supuesto tampoco hacia este disco. Y es que dando una vuelta por 'la red', observo que hay muchos detractores de Fates Warning, y también de este disco en particular.
 Personalmente creo que es sólo envidia cochina... o sordera severa.
Claro que la evolución de la banda ha transitado desde el Metal más tradicional de su debut hasta el progresivo de hoy día.
Pero lo ha hecho de una manera que no resulta forzada, ha sido gradual, sin olvidar nunca las raíces, sin dejar por el camino ningún cadaver vergonzante, y sobre todo manteniendo altísimas cotas de calidad, originalidad, maestría y genialidad (el solo de 'A World Apart' sería un mínimo ejemplo).
'Perfect Symmetry' no es un disco conceptual en el sentido más literal del término,
 es decir, no narra una historia; sin embargo, mantiene una 'identidad', una línea, muy clara y definida a lo largo de todo el disco.
 Las estructuras de prácticamente todos los temas son muy similares, con una primera mitad más calmada, con menos distorsión en las guitarras, algún aporte de violin, teclados (a cargo de Kevin Moore, amigo y cómplice), para ir dando paso 'progresivamente' (ja!) a desarrollos instrumentales sencillamente maravillosos ('At Fate's Hands'), donde la destreza y creatividad magistral de todos los miembros se nos muestra en todo su esplendor. Y he dicho todos.
Matheos, ya erigido en 'líder' a estas alturas, pues junto a Joe DiBiase al bajo es miembro fundador, demuestra su grandiosa habilidad guitarrística y compositiva, pero es que no podemos obviar o dejar de lado al mencionado DiBiase, fenomenal bajista (Part Of The Machine), o a otro elemento que además debutaba aquí y contribuía de forma definitiva a ese giro hacia el Metal Progresivo: el percusionista (no un simple batería) Mark Zonder. Descomunal su trabajo a los parches.
 Unico e inimitable.
 Frank Aresti, el otro guitarrista, contribuye con casi el 50 % de las composiciones y realiza una labor soberbia, tanto o más que el mismo Jim Matheos, formando un tándem creativo imponente.
Era el segundo trabajo ya para el cantante Ray Alder, y eso hace que se le perciba mucho más integrado y acoplado. Otro 'monstruo'.
Grandioso voceras, con una expresividad para cantar esas extraordinarias letras suyas fuera de serie, lo cual no es nada fácil.
Ese, por cierto, fue otro aspecto en el que Fates Warning mutan en este trabajo: los textos abandonan la temática fantástica para dar paso a sentimientos mucho más íntimos, melancólicos y profundos.
 En resumen, 'Perfect Symmetry' es, simple y llanamente, una humilde obra maestra.
Piedra angular del género progresivo (recordad que estamos en 1989, cuando todavía nadie o casi nadie aportaba estas ideas a su música).
Sin darse innecesarios aires de grandeza pero mostrando al mundo ese prodigio impactante que es Fates Warning.
Si no es imprescindible en toda buena colección, debería serlo, y, por cierto y aunque suene extraño, aquello de 'si crees que está demasiado alto es que estás viejo',  no sirve en este caso. Se puede escuchar este disco de Fates Warning  al 23% sin problema ninguno... Fliparás.

http://www.darklyrics.com/lyrics/fateswarning/perfectsymmetry.html#1

https://www.mediafire.com/file/vn5j23ioc7v81ir/Fates_Warning_-_Perfect_Symmetry_%281989%29.rar/file

https://mega.nz/file/ohoF0BxD#8Q4C_qrwROPdYqzkglZYTKZX0wElqye-SGZqa3CdOWo

https://ulozto.net/file/6QpCyyLdAqrn/fates-warning-perfect-symmetry-1989-rar











7 de junio de 2020

CAGE - HELL DESTROYER (2007)






Tengo entendido que en los diccionarios enciclopédicos del mundo, junto a la definición de Heavy Metal, figura una foto de los Cage como ilustración. Y en la derivación 'discos de heavy metal', Hell Destroyer es puesto como ejemplo palmario. Y en una relación medianamente completa de 'mejores discos conceptuales', también.

La primera palabra que me vino a la mente tras escucharlo fue 'denso'.

Confieso que hasta para un 'metalhead' curtido en mil batallas como este que escribe, digerir 'Hell Destroyer' de una sentada es una tarea muy ardua. Heavy Metal de cuero y tachas de principio a fin. 21 temas nada menos, aunque en realidad se quedan en 14, ya que el resto son interludios narrativos ideados para dar continuidad a la historia.

Lo que nos sucede a los hispanohablantes, o al menos a los que no tenemos el inglés como lengua nativa, es que solemos, naturalmente, dar menos importancia a las letras que a la música ya que no entendemos un carajo.

Pero con 'Hell Destroyer', eso carece de importancia, pues está concebido de tal manera que se pueden escuchar los temas sueltos, individualmente, sin perder un ápice de sentido, o bien cogerte las letras y escucharlo de una tirada siguiendo la trama.

En todo caso, se trata de una obra realmente majestuosa en toda su grandeza.

Sean Peck (un tipo singular, según se desprende de esta entrevista ) y Dave Garcia, principales progenitores de la criatura, son dos auténticos maníacos del Metal, y nos lo demuestran sin ningún complejo a lo largo de todo el álbum.

Todos los temas siguen una linea muy similar, no bajan ni la velocidad (no excesiva, pero sí suficiente) ni la intensidad (devastadora) por un momento.
 Ni un medio tiempo, ni por supuesto nada de 'baladitas'.

Solamente trallazo tras trallazo, machacando cuellos sin descanso ni piedad.

Esto puede ser un arma de doble filo. Por un lado, satisface tu sed de Metal seguro, por otro, puede llegar a hartar, a saturar. Puede echarse en falta algo más de variedad. Aunque pesa más la primera opción, dado que los temas no son simples composiciones 'stándar' de tres minutillos, sino que son temas trabajados, bien desarrollados, superando en casi todos los casos los 5 minutos de duración.

De ahí la 'densidad' de la que hablaba antes. Mucha chicha. Mucho material.
 Riffs acorazados, dobles guitarras y base rítmica correosa, para que la portentosa voz de Peck planee y haga sus acrobacias bien arropado.

Por cierto, con la participación inestimable de Anthony Wayne McGinnis a la 'otra' guitarra, Michael Giordano al bajo y Mikey Niel a los parches.
Una verdadera orgía metalera.
Todo el mundo habla de Judas Priest como punto de comparación, y sí, puede ser una obviedad, pero en el título de la última canción tenéis una pista de otra de las principales influencias de esta gente a la hora de hacer música, incluido lo de los discos conceptuales...
Por cierto, ese tema es un bonus para la edición europea.
De postre, para reventar.
Si llegas vivo y antes no has perecido de una sobredosis de Metal.

https://www.metal-archives.com/albums/Cage/Hell_Destroyer/148410

http://depositfiles.com/files/grut18k0o

https://yadi.sk/d/1NqUoi7_MPk_KQ

https://icedrive.net/0/31ePAFRTaV









23 de mayo de 2020

ACCUSER - DOUBLE TALK (1991)





Accuser - Diskografie, Line-Up, Biografie, Interviews, Fotos

Fundada en Kreuztal a principios de la década de 1980, Accuser se encontraba entre las primeras bandas alemanas de thrash metal, pero a diferencia de los grandes nombres como Kreator, Sodom o Destruction, sólo lograron algunos éxitos dentro de Alemania, debido a que no tuvieron distribución internacional en su pequeña discográfica, Atom H.

En 1987 se estrenan con 'The Conviction', en el que practicaban el típico Thrash alemán al estilo de las bandas mencionadas.

Sin embargo, en los siguientes álbumes, el sonido de la banda se volvió más técnico, manteniendo intacta la  agresividad, y se asimiló más a bandas estadounidenses como Exodus o Testament.

 'Double Talk' es su tercer larga duración, y es el disco en el que ese ligero giro estilístico se hace más evidente, y es por ello que fue machacado por la crítica y parte de los fans, entrando así en el 'Salón de los Discos Malditos', que este humilde blog visita tan a menudo. Lo que más destaca en 'Double Talk' es la clara y cristalina producción, otorgando a todos los instrumentos un sonido muy nítido y limpio, incluso se oye el bajo... aunque esto último también debe ser por el liderazgo que ejercía en aquella época el bajista y cantante Eberhard Weyel, que abandonaría la banda justo después de este trabajo, sin duda decepcionado por la respuesta tan negativa obtenida ante un disco que, aunque no es un clásico inmortal, sí es bastante decente.
Cortes como 'Why Me' o 'Revolution' lo demuestran, mientras que en 'Flag Waver' o 'Alcowhore' es donde se aprecia más claramente el tecnicismo y el alto nivel instrumental del que hablamos.

Gran trabajo guitarrero, de esos de machacar el mástil sin piedad, multitud de riffs, energía a raudales y cierta mala hostia, o sea, todos los ingredientes presentes.
 Pero ni así.
 Me recuerda un poco a lo que les pasó a Xentrix con 'Kin', un año después.
Parece ser que no se llevaba el thrash 'limpio' y técnico, aunque estuviese bien interpretado y aportase ideas medianamente originales o algunos momentos de agresividad importantes, como es el caso.

Y si tenemos en cuenta que los últimos tres temas de esta reedición son ´bonus', y que son la cara B de 'The Conviction', y que la diferencia no es tan notable, no se entiende muy bien por qué se le dio la espalda de tal manera a 'Double Talk'.

El caso es que Acusser sigue vivo a fecha de hoy, bajo la dirección del guitarrista Frank Thoms (único miembro original que permanece), y que son una de esas bandas que nunca llegarán a ser de las de primera plana, pero que están ahí, formando parte de los cimientos del poderoso Thrash germánico.
 Otro disco redimido.

https://accuser.de/

https://www.sendspace.com/file/ifhm57

https://ulozto.net/file/yc1SjcLKhYay/accuser-double-talk-1991-rar

https://mega.nz/file/ApxTTRDD#Rx0b8dfja66i4SLUnOUOu81A_cBStTGn8ZrxjyMQ14U