29 de mayo de 2022

HAMMERFALL - LEGACY OF KINGS (1998)



En 1998, un año después de su álbum debut Glory To The Brave, la banda sueca de Power Metal Hammerfall lanzó su segundo álbum de estudio de larga duración, titulado Legacy Of Kings. Una vez más fue producido por Fredrik Nordström, solo que esta vez con el guitarrista Oscar Dronjak como coproductor.
Continuando con la fórmula maestra que establecieron en su primer lanzamiento; Legacy Of Kings es otra colección compacta, de buen gusto e inmaculada de Heavy/Power Metal épico, memorable y melódico. No es un sonido neoclásico como Stratovarius, o sinfónico como Rhapsody (Of Fire), o incluso semi-thrash como Blind Guardian, sino que se concentra más en la esencia del Heavy Metal temprano y recrea la impresión que los oyentes recuerdan de ese material. Encuentro más similitudes con Gamma Ray o los primeros Helloween, por ejemplo.
De toda su extensa discografía, este es su álbum menos 'Power', y más inspirado en el Metal tradicional, recordando a ratos a los Accept o a Judas Priest enormememnte, tal vez debido a la entrada del guitarrista Stefan Elmgren.
Influencias apreciables en temas como 'End Of The Rainbow' o 'Let The Hammer Fall'. 
Aunque, dicho esto, por supuesto están presentes todos los ingredientes típicos de Hammerfall: riffs de guitarra esplendorosos y solos de guitarra melódicos, base rítmica sólida y veloz, letras heroicas sobre temas como el triunfo, la victoria y la grandeza del Heavy Metal y ante todo, coros pegadizos y grandilocuentes marca de la casa. Un par de baladas emocionales como 'Remember Yesterday' y 'The Fallen One' (riff de piano) brindan el contraste con los temas más rápidos y  predecibles como 'Heeding The Call' o 'Warriors Of Faith', por poner sólo un par de ejemplos.
 Legacy Of Kings es un álbum fuerte y entretenido. 
Siempre y cuando no odies este estilo de música en general, debería ser una adición muy valiosa a la colección de cualquier persona. 
El trabajo de producción es muy claro, la maestría musical es excelente, el álbum es conciso, directo y libre de cualquier relleno innecesario, la mezcla de luces y sombras evita que se vuelva demasiado repetitivo y, lo mejor de todo, es muy divertido. 
Claro que con el paso del tiempo, la fórmula se fue haciendo excesivamente repetitiva y redundante, lo que ha causado la escisión en parte de la comunidad metalera, que acusa a Hammerfall de auto-plagio. 

Puedo estar de acuerdo con esto último, pero hay que reconocer que durante los 90 Hammerfall desempeñaron un papel muy importante en la escena del Metal mundial en tiempos oscuros, y eso sí hay que admitirlo. Además, ese es un debate sin fin: ¿reiteración o personalidad propia?. Cada cual tendrá su opinión, lo que sí es totalmente cierto es que 'Legacy Of Kings' ha resultado ser un título profético y muy apropiado. 

Alguien dijo alguna vez que Hammerfall eran la comida rápida del Power Metal. 

Es posible, pero, ¿a quién no le apetece meterse un chute de colesterol de vez en cuando?.





 

20 de mayo de 2022

HADES - $AVIOR$ELF (1998)

 

 Durante los meses de Junio y Julio de 1998, Hades grabó su 4ºdisco de estudio, titulado $avior$elf. Después de todo, tan sólo hacía tres años desde su última publicación, 'Exist To Resist', lo cual no es demasiado tiempo para una banda tan 'intermitente' como lo es Hades.
 Originalmente grabado solo por diversión (algo que faltaba en el momento de la primera disolución de la banda tras una gira europea de 1989), la banda planeó lanzar el álbum de forma independiente y no se plantearon siquiera hacer shows en vivo, tal como habían hecho en 1995 con el mencionado 'Exist....'; pero luego sucedió algo inesperado... Metal Blade Records expresó su interés en lanzar el CD en todo el mundo. Así que al final terminaron filmando un par de videos, 'Active Contrition' y 'Y2K' y haciendo
su primer bolo en cuatro años, en un concierto con entradas agotadas en su natal Nueva Jersey. 
Esa noche, viendo la sla repleta de fieles seguidores, tanto jóvenes como mayores, la banda se dio cuenta de que tocar en Hades era realmente divertido. 
El estilo de Hades siempre fue un poco ecléctico, difícil de encuadrar en un sólo género, pero podríasmos calificarlo como 'Thrash técnicamente sobresaliente' (puestos a inventar subgéneros..) $avior$elfes un disco que no pasará a la historia, pero sí que tiene mucho más jugo del que a primera vista pueda parecer. 
Para empezar, el sonido es limpio y claro: la base rítmica compuesta por el imaginativo, preciso y contundente percusionista Dave Lescinsky y el arrollador bajo de Scott LePage (impresionanes en el tema que da titulo y abre el disco, por ejemplo, tremendos a lo largo de todo el álbum) es perfectamente audible, entrelazada con los robustos y contundentes riffs de Dan Lorenzo y Ed Furham, construyendo así una serie de temas sobrios, sin grandes exhibiciones pirotécnicas, de solos casi inadvertidos pero bien colocados,  ciertamente potentes y poderosos, precisamente porque no se andan por las ramas, a base de guitarrazos sin miramientos, concisos y directos. 
Casi todos los temas rondan los 3 minutillos de duración, donde las comprometidas letras del capacitado y carismático 'frontman'  Alan Tecchio cierran el círculo a la perfección.
 La estructura del disco es al menos curiosa: hay tres, digamos, interludios: dos instrumentales de guitarra sola, de 1 minuto y pico cada una,  'The Agnostic' y 'The Atheist', que cierra el disco, y un padrenuestro. 'Our Father', cantado en plan gospel por el que fuese vocalista de la banda entre 1978 y 1980, John Bomma. 
También tenemos un número acústico, 'Fail', y el tema más 'convencional', que curiosamente sería el más largo. 'End Of The Bargain', de 6 minutos y pico, donde Hades nos demuestran de lo que serían capaces de hacer si se propusieran seriamente ser una banda más. 
Pero Hades siempre tuvieron esa aureola de banda 'diferente', que hace las cosas a su manera, especial. Por ello siempre estuvieron a la sombra, inadvertidos para la gran mayoría, pero dispuestos a ofrecer buen Metal para oídos exigentes y curiosos. 

 SHUT UP AND SAVE YOURSELF!!!




25 de abril de 2022

HEAVY LOAD - STRONGER THAN EVIL (1983)

 



Los hermanos Wahlquist merecen sin duda un monumento en el Reino del Metal. 
Cuando se habla de aquellas primeras bandas que a mediados/finales de los 70 y principios de los 80 sentaron las bases de lo que sería, es y será el Heavy Metal, casi nadie se acuerda de los Heavy Load y sin embargo pocas bandas han ejercido tanta influencia y dominio con tan sólo 3 L,P's y un E,P. 
El paradigma de banda de culto.
 Respetada y adorada por todos los que amamos esta música profundamente.
El secreto reside, como casi siempre, en la autenticidad.
 En creer con pasión en lo que haces y dices. 
Sus odas al Metal, su orgullo vikingo (no me estoy refiriendo al futbol, eh?), y, por supuesto, su talento musical son reales como la vida misma. 
Según cuentan en su página oficial, en la familia Wahlquist la música siempre estuvo presente. Con antepasados músicos, desde muy jovencitos se aficionaron al Hard Rock y, como ellos mismos dicen, ese Hard Rock se convirtió en Heavy Metal para dar rienda suelta así a la adrenalina que corría por sus jóvenes venas.
 'Stronger Than Evil' fue su tercer y último larga duración, publicado en 1983, en el sello que los Wahlquist fundaron, Thunderload Records.
 La formación era la misma que en su anterior trabajo, 'Death Or Glory'. O sea, los hermanos Wahlquist (Ragne, guitarra, voz y teclados, y Styrbjörn a la batería), Eddy Malm, guitarra y Torbjörn Ragnesjö al bajo. 
Musicazos todos.
 Para estar grabado en 1983, la producción es bastante sencilla, artesanal, pero con un sonido perfecto,  De hecho, no me extrañaría que estuviese grabado en unas cuantas tomas 'en directo', lo cual añade atractivo al asunto.
 Las composiciones también pueden parecer a primera escucha muy sencillitas, pero poseen un encanto cautivador, al igual que la icónica portada, encantadoramente cutre.
 Los riffs, las melodías, las letras, los preciosos solos de guitarra, la impresionante base rítmica, todo en 'Stronger Than Evil' destila Metal auténtico por los cuatro costados.
Épicos y genuinos, todos los temas sin excepción son verdaderos himnos, pegadizos y rebosantes de esa euforia que te invade cuando cabalgas hacia el Valhalla. 
'Run With The Devil', la majestuosa 'The King', ese grandioso himno que es 'Singing Swords', la emotiva y conmovedora  'Dreaming', con gorgoritos incluidos, el imponente y grandioso tema/título, la más mundana y desenfada 'Saturday Night', el apoteósico final de 'Roar Of The North'... todos los temas están a gran nivel. 
Por cierto, que el añorado Phil Lynnott toca el bajo en 'Free', que a mí, con perdón, me parece el tema más flojillo del álbum.
 'Stronger Than Evil' es un glorioso y sublime ejercicio de cómo hacer buen Metal.
 Una auténtica piedra angular de aquel Heavy Metal heróico y esplendoroso que Heavy Load contribuyeron fuertemente a hacer eterno. 

Singing Swords 
See flashing blades in the night 
Singing swords 
Muscle, blood and steel, is this right? 
Singing swords
Valhalla calls, I'm on my way




17 de abril de 2022

GILLAN - MAGIC (1982)

 





El sexto y último álbum de Gillan (banda), segundo con Janick Gers a la guitarra, fue publicado en octubre de 1982. 
A primera escucha, Magic continúa la senda más o menos donde se dejó en el anterior trabajo, digamos 'la parte de estudio' de Double Trouble, pero quizá sería más exacto decir que Magic es un híbrido de todo lo que Gillan había hecho hasta ahora. Una especie de epílogo para una trayectoria larga y fructífera que ahora llegaba a su fin. 
Y es que tan sólo unos meses después de ser publicado, tras la consecuente gira, Ian Gillan decide disolver la banda, alegando un par de poderosas razones: económicas (al parecer el negocio no era rentable), y de salud, pues sus cuerdas vocales se estaban resintiendo. Su último concierto fue en el Wembley Arena en diciembre de l982. 
Aparte de eso, los rumores sobre una reunión de la MKII de Deep Purple comenzaban a ser ya escandalosos. Aunque ya sabemos el truco que hizo el mago Gillan: unirse a Black Sabbath para grabar el nunca bien ponderado 'Born Again', con el consiguiente cabreo de los demás miembros, especialmente de John McCoy, pero esa es otra historia.
 Volviendo al epitafio de Gillan, 'Magic', mantiene un nivel y estilo muy similar a sus predecesores. Por supuesto, a estas alturas estamos en tierra conquistada y la toma de riesgos es mínima. Al igual que sus antepasados discográficos, muy ajetreados y nada heterodoxos, 'Magic' consigue mantener cierta frescura gracias a la aportación de todos los miembros del grupo.
 Gers nos recuerda 'misteriosamente' en algunos pasajes al Sr. Blackmore, y protagoniza lógicamente los momentos más pesados del álbum, co-escribiendo algunos temas .Janick adora al hombre de negro. Las coloridas composiciones de Colin Towns, prominentes sus teclados, son más ligeritas y accesibles y ponen el contrapunto, y el bueno de John McCoy también deja notar su aplastante presencia colaborando asimismo en la composición de algunos temas. Mención también para Mick Underwood, excelente percusionista. 
El tema que mejor podría representar este trabajo tal vez sea el épico y progresivo 'Demon Driver', donde en 7 minutos Gillan consigue condensar todas las facetas de su todavía inclasificable estilo. Nada de qué preocuparse, Gillan y toda su tropa todavía están en forma y la intensidad de su música no ha disminuido. 
Gillan era un grupo real, unido, compacto y bien consolidado e Ian Gillan todavía tenía voz para rato, por lo que lo único que hay que lamentar es que Magic sea su último álbum. 
Por cierto que llama la atención que dos de los mejores temas de esta reedición con 8 temas extras (7 en realidad, pues South Africa está en dos versiones), sean precisamente eso,  'bonus'. 
Me estoy refiriendo a  'Breaking The Chains', con un gran solo blackmoriano y a 'Purple Sky'. 
En fin, lo dicho, Gillan siempre se mantuvo como una banda de las importantes en la escena del Hard británico, compuesta por excelentes músicos, y Magic fue su broche final. 
Abracadabra. 
En el link que a continuación os dejo, se habla de una curiosa teoría según la cual cuando Gillan estaba escribiendo los textos para este álbum estaba dando pistas sobre la ya decidida disolución de la banda.





27 de marzo de 2022

ICED EARTH - SOMETHING WICKED THIS WAY COMES (1998)

 

   

  

'Después del éxito de 'The Dark Saga', muchos tenían curiosidad por ver qué pasos tomaría Iced Earth para elevar aún más su posición dentro de la escena del metal. Había muchas expectativas sobre el nuevo disco y, por supuesto, Iced Earth no defraudó. Resultó otro álbum aclamado que contenía algo viejo, algo nuevo y, definitivamente, algo perverso. Con trece pistas, 'Something Wicked This Way Comes' es una montaña rusa que muestra el talento de Iced Earth en muchas formas diferentes. Desde el aplastantemente oscuro y pesado "Disciples of the Lie" hasta el sincero e introspectivo "Watching Over Me", Something Wicked... está destinado a complacer tanto a los fanáticos veteranos como a los nuevos oyentes. Lo más destacado del álbum es otra trilogía que cierra el álbum, titulada "Something Wicked". Tomando algunas pistas musicales de la era Stormrider y fusionándolas con el sonido más nuevo de Iced Earth, "Something Wicked" teje una misteriosa historia de profecía, conspiración y la historia de la humanidad. Esta poderosa composición es el preludio de un futuro álbum de Iced Earth, pero incluso por sí sola, se erige como un trabajo magistral. Para cualquier fanático del metal que sienta un vacío en su colección, se llenará el día que Something Wicked... llegue a ti.*http://icedearth.com/albums/something-wicked-this-way-comes/



Una vez más, estoy bastante de acuerdo con la reseña publicada en la página oficial de la banda. Básicamente, 'Something...' sigue la misma fórmula de los dos anteriores álbumes, tanto en el estilo musical como en la estructura misma del disco, aunque con algunos matices. Matices que vienen dados principalmente por algunos cambios en el personal involucrado, por ejemplo, el cambio de guitarra solista, a cargo aquí de Larry Tarnowski (que tiene sus momentos de gloria) y de bajista, con James McDonough, mientras que Mark Prator repite a los parches. El tándem Schaffer/Barlow sigue funcionando a las mil maravillas, y es muy cierto lo de la 'montaña rusa'; los temas más 'tralleros' se alternan (literalmente) con otros que nos muestran el lado más melancólico de Iced Earth. La versatilidad y amplia variedad de palos tocados por Schaffer y compañía hacen que 'SWTWC' sea un trabajo diverso y heterogéneo, sin por ello perder ni un ápice de solidez ni coherencia. Hay lugar para la ira desatada en 'Disciples Of The Lie', 'Stand Alone', 'Burning Times'; para la reflexión más sosegada en 'Melancholy (Holy Martyr), 'Watching Over Me' o 'Consequences'; para una instrumental maideniana como '1776'y por supuesto y como ya nos ibamos acostumbrando, para un gigantesco broche de oro con la enorme trilogía 'Prophecy' - 'Birth Of The Wicked' -  'Coming Curse'. Magistral.
A estas alturas Iced Earth estaban ya en primera división, y además en los primeros puestos. Y con este álbum nos volvieron a ganar por goleada.






6 de marzo de 2022

G- FORCE - G- FORCE (1980)




 

 Después de colaborar junto a su amigo Phil Lynott en Thin Lizzy y de realizar un par de experimentos en solitario (Grinding Stone, 1973 y Back on the Streets, 1978), el inquieto y prolífico Gary Moore tenía un par de cosas claras: era un guitarrista fuera de serie, y no le apetecía poner todo ese talento al servicio de nadie.
 No quería ser 'el guitarrista de...'. 
Pero lo que no tenía claro del todo era en qué dirección quería encauzar todo ese genio. Así que tras largarse de Thin Lizzy por segunda vez, harto de estar todo el día colocado, se mudó a Los Ángeles y junto al cantante William Daffern, Willie Dee para los amigos, (Captain Beyond), el bajista Tony Newton (reputado músico ecléctico y extraordinario que ha tocado con gente tan dispar como John Lee Hooker o Michael Jackson) y el baterista Mark Nauseef (Ian Gillan Band), publica bajo el nombre de G-Force en el sello Jet un trabajo llamado de igual manera. 
El grupo no se mantuvo unido mucho más tiempo del que se tardó en terminar el álbum, tan sólo el tiempo justo y necesario para patearse el Reino Unido teloneando a Whitesnake.
 Pero el álbum que dejaron atrás es hoy día un trabajo claramente subestimado.
 Como era de esperar, contiene los elementos que más tarde harían famoso a Moore,
mayormente esos espeluznantes solos instrumentales. 
'White Knuckles/Rockin' and Rollin' es el mejor ejemplo, un tema que se mantendría en su repertorio por mucho tiempo. Temas como el que abre el disco, 'You', con su pegadiza melodía; o 'She'e Got You', (pedazo de solo); 'Because Of Your Love' (un tema que podría haber formado parte de sus discos posteriores sin desentonar); la sentimentalmente atractiva 'I Look At You' o el cierre pirotécnico de 'Dancin' ' (con Mark Nauseef demostrando su tremenda valía) son pequeñas joyitas a descubrir (o redescubrir).
 Está claro que todavía no se había revelado el Gary Moore que a partir de aquí y durante una década nos deleitaría con su faceta más 'metálica', antes de rendirse al buen y viejo Blues, del que por cierto hay trazas también en G-Force. 
Y es que resulta que además de todo lo dicho hasta ahora, el álbum también muestra un lado posteriormente (y afortunadamente) apenas visto en la trayectoria del irlandés (ver foto). 'Hot Gossip', para la que se rodó un videoclip que hoy produce sonrojo; 'You Kissed Me Sweetly' y 'The Woman's in Love'  son pistas compuestas y grabadas seguramente con la intención de atraer a audiencias diferentes, excesivamente edulcoradas para los fans del buen Hard y con demasiados solos de guitarra para los fanáticos del pop.
Lo que sí tienen en común todos los temas, o al menos a mí me lo parece, es un cierto regusto, supongo que inevitable dados los antecedentes, a Thin Lizzy. Lo cual hace que me pregunte cómo habría sido el resultado final si el tándem con Lynott no se hubiese disuelto.
 Nunca lo sabremos. 
G-Force probablemente sea ese semi-desconocido disco ideal para los que desean encontrar algunas gemas inesperadas y para indagar en los primeros intentos de un guitarrista excepcional.
 Muy disfrutable.




13 de febrero de 2022

WARLOCK - HELLBOUND (1985)

 





Una tarde nublada y aburrida de domingo, mientras daba un melancólico paseo por los suburbios de Düsseldorf, una especie de Diosa nórdica o algo así se me apareció. Dijo llamarse Dorotheé Pesch, Doro para los amigos. A continuación me presentó a su coro de ángeles, los cuales iban con guitarras eléctricas, tambores, mucho humo alrededor (alguien fumaba) y chupas de cuero. Y se pusieron a tocar y a mí me sonaron muy bien. La tal Doro esa pegaba unos gritos que te dejaban medio aturdido, hipnotizado, como un canto de sirena, y pensé: joder; qué pasión, qué fiereza y qué... real. Después me fijé en los dos querubines que tocaban las guitarras, un tal Rudy Graf y un tal Peter Szigueti, que resultaron ser muy habilidosos en esto de darle a las seis cuerdas, generando una energía descomunal. Otros dos seres se erguían más atrás, resultaron ser Frank Rittel y Michael Eurich, que muy alegres y contentos marcaban los ritmos y las bases con una soltura y maestría exquisitas (qué bien se escuchaba ese bajo en Down & Out). Todo en su conjunto me transmitió muy buen rollo, tal como si estuviésemos de nuevo en 1985 y fuésemos quinceañeros dando naranjazos por ahí. La tarde se tornó en noche. La visión se desvaneció después de semejante descarga de Heavy Metal con final feliz, es decir, una baladita guapa. Cansado pero feliz, me fuí a la cama, y mientras me dormía, recordaba aquellos tiempos en los que Warlock eran la banda sonora de tantas tardes anodinas y nubladas. Y de cómo nos ayudaron a sobrellevarlas y a darles un toque de sentido y alegría. Con una sonrisa en la carita, gracias, Warlock. Gracias.











31 de enero de 2022

FATES WARNING - PARALLELS (1991)




 

 'Parallels' es el sexto álbum de estudio de larga duración de la banda estadounidense de metal progresivo Fates Warning, lanzado en octubre de 1991 por Metal Blade Records.
 Con cada álbum, Fates Warning, desde sus inicios a principios de los ochenta, agregaron más y más elementos progresivos a su sonido de heavy metal que culminó con el lanzamiento de  'Perfect Symmetry' (1989). 
Si los fans esperaban un lanzamiento aún más progresivo con 'Parallels', esas expectativas no se cumplieron. 
De hecho, 'Parallels' es mucho más melódico, accesible y sutil, con una atmósfera cálida y agradable y melodías suaves y reflexivas, hasta el punto de que mucha gente se plantea el dilema de si es un álbum de metal progresivo o en realidad es más un álbum de heavy metal melódico.
 Si escuchas atentamente la música, encontrarás muchos cambios de compás, ritmos inusuales y otras características que generalmente se asocian con el metal progresivo. Aparte de 'The Eleventh Hour' de 8:11 minutos de duración (la más larga del disco), que presenta una estructura moderadamente compleja, las demás canciones no son terriblemente aventureras, aunque hay sutiles detalles en todas las pistas que las mantienen interesantes en todo momento. 
Una de las características que definen el sonido de Fates Warning en este punto de su carrera (además de la batería inteligente y sofisticada de Mark Zonder, qué monstruo el tio) es cómo los dos guitarristas, Jim Matheos y Frank Aresti, se complementan. Jim Matheos toca muchas partes de guitarra eléctrica limpias (no distorsionadas) enriqueciendo los riffs distorsionados y las guitarras solistas de Frank Aresti. 
La consecuencia es un paisaje sonoro amplio y dinámico que ofrece al oyente una experiencia extrordinaria, sobre un rico fondo proporcionado por Joe DiBiase y el mencionado Mark Zonder, que conforman una base rítmica de auténtico lujo, sofisticada y poderosa, repleta de matices y detalles alucinantes.
 El vocalista Ray Alder ofrece una interpretación vocal emocional, sin irse tanto a los agudos como en trabajos anteriores, utilizando registros más "humanos". 
Las letras del álbum giran principalmente en torno a relaciones y emociones rotas. 
Fates Warning son, sin duda, una banda muy completa, seria, compleja en su punto justo, original, de primer nivel y por la que siento cierta debilidad.
 'Parallels' está magníficamente producido por Terry Brown (Rush, Voivod, Rolling Stones, Lizzy Borden...etc).
 Un sonido perfecto para un álbum genial, como casi todo lo que hace esta gente.






17 de enero de 2022

ICEWIND - ALL IS DUST (2006)

 






Desde Canadá debutaron con este L.P: Icewind, una banda formada en 2002 por el guitarrista Jay Menard. Banda que a día de hoy ha publicado éste y otro larga duración en 2007, titulado 'Again Came The Storm'. 
Para fanáticos del Power Metal con algún toque sinfónico proporcionado por el buen trabajo de los teclados, prominentes a lo largo de todo el disco, pero sin empachar. 
Desde el primer acorde de la intro 'A Breeze Of Hope' que da paso al primer riff de 'Winter Heaven' nos percatamos de esa atmósfera genuinamente 'Power', épica, heróica, monumental y barroca.Todos los ingredientes presentes, desde la expresiva voz de Gabriel Langelier contando batallas y leyendas perdidas en el tiempo, respaldada por coros grandiosos que podríamos situar en la esfera de Manowar; riffs dinámicos, ágiles y veloces a la vez que potentes, a cargo de Jay Menard y Vinni Poliquin, marcándose ambos muy correctos y disfrutables solos, dibujando buenas melodías, adornados y apoyados por los teclados de Steve Gemme y muy buen trabajo de la base rítmica, formada por el bajista Dan Dupuis y el batería Alex Dubé, que maneja el doble bombo de escándalo, sosteniendo y empujando con fuerza y precisión. 
Su mayor logro ha sido telonear a Gamma Ray y a Stratovarius, y ciertamente de ambas fuentes han bebido Icewind. 
Un disco que cumple todos los cánones del buen Power a la europea, hecho con seriedad, humildad y honradez, y que se deja escuchar amablemente, con el encanto necesario para disfrutar de sus 50 minutos de duración que se pasan volando. 
Ala, a sacarle brillo a la armadura...




26 de diciembre de 2021

ELEGY - LOST (1995)

 





Elegy fue una banda holandesa fundada por el guitarrista Henk Van De Laars en 1986, y que practicaba una mezcla de Power/progresivo (más progresivo que power) de altísima calidad. 
Lost fue su tercer trabajo, publicado en 1995, y a estas alturas ya habían adquirido cierta reputación gracias a sus dos anteriores trabajos y a haber actuado frecuentemente sobre todo por Centro Europa y Japón (donde les salieron callos de firmar autografos), y junto a grupos de la talla de Annihilator, King Diamond, Angelwitch, etc. 
Sufrieron a lo largo de su trayectoria continuos cambios de formación (Van Den Laars abandonó la banda en 1999 tras la muerte de su madre) y escaso apoyo de su compañía discográfica, el sello alemán T&T Records, lo cual les impidió llegar a ser más grandes, aunque calidad, como digo, no les faltaba. 
Se cuenta además que en 1988 ganaron un concurso organizado por la prestigiosa publicación Metal Hammer, pero no recibieron ninguno de los premios prometidos, a saber, equipos de sonido, un concierto en el Hammersmith y un contrato con Polydor. 
Se veía que la suerte no estaba de su lado. 
Pese a todo, al final la constancia y el trabajo bien hecho dan sus frutos, y Elegy seguían cautivando a su cada vez más numerosa legión de fans con este tercer latigazo, en el que la formación consiste en Martin Hovinga (que tras este disco sería sustituido por Ian Parry), voz, los guitarristas Kenk Van Den Laars y Gilbert Pot, el teclista Gerrit Hager, el batería Dirk Bruinenberg y el bajista Martin Helmantel. Centrándonos en concreto en 'Lost', se trata de un disco muy completo, con un par de baladas, una instrumental donde Henk se luce, y sobre todo, mucha categoría.                               De siempre, la formación de los músicos de los países bajos ha sido extraordinaria, y aquí lo podemos aapreciar perfectamente.                 Siempre fueron comparados con Dream Theater, pero a mí me da que Elegy siempre fueron un puntito más agresivos.    
Agresivos pero sin pasarse, construyendo cada tema sobre intensos riffs y estructuras lo suficientemente complejas como para sorprender pero sin llegar a despistar o confundir, lo suficientemente duras como para sacudir la cabeza, y manteniendo en todo momento un puntito de melodía y accesibilidad que facilitan el disfrute total. El segundo tema, 'Everything' es el ejemplo perfecto. Un single de 6 minutos. Con un par.
Cada músico aporta su tremenda maestría al plan, destacan lógicamente las precisas y afiladas guitarras con unos solos de alta escuela, pero desde la voz de Hovinga, comparada razonablemente con la de John Arch, hasta la perfección de la base rítmica más el aporte en su punto exacto de los teclados da como resultado un álbum excepcional de una banda que aunaba elegancia y dureza como pocas.