Desde Francia nos llegaba este quinteto (ya desaparecido) que practicaba, al menos en este primer disco publicado, un estilo bastante difícil de encasillar o definir. Una amalgama de influencias, decantándose eso sí por las del Death o el Black Metal, pero con multitud de matices, incluyendo aportes de teclados, partes 'lentas', acelerones suicidas, buenos solos de guitarras, cambios de ritmo inesperados y sorprendentes, atmósferas épicas unas veces, oscuras otras, y estructuras muy complejas. originalidad, experimentación acertada... Hay quien lo llama Death Melódico, Black Sinfónico.. en fin, esto de las etiquetas tampoco me gusta demasiado, pero para orientaros un poco (o todo lo contrario), diremos que es un batiburrilo que no deja indiferente, y he de confesar que pese a que no es mi estilo favorito, a mí me sorprendieron muy positivamente. Además de todos los elementos mencionados anteriormente, se puede añadir uno esencial: una buena producción, muy buena, diría yo, para ser un debut. A mí me han recordado en algunos aspectos a Ensiferum, pero más 'complicados', con temas más enrevesados. Sin duda no es un disco fácil de digerir, necesita de unas cuantas escuchas atentas para apreciar todos sus detalles, detalles que te dejarán con toda seguridad una sensación y un regusto muy satisfactorio, pues 'Oniric Transition' encierra un montón de pormenores preciosos. La bestia, a veces, también tiene paladar exquisito. http://www.metal-archives.com/bands/Yyrkoon/5283
He tenido bastantes dudas a la hora de proponeros este disco. El motivo es que no pasa de ser una maqueta grabada en España en 1978 sin un duro de presupuesto y sin medios técnicos... pero con mucha ilusión y entusiasmo. Una sola toma en el estudio, sin mezclar ni post-producir ni nada y 'p'alante'. Un sonido infame (sobre todo la pista de las voces es lamentable). Pero a este pequeño inconveniente le ha superado en importancia el atractivo de estar ante lo que hoy llamaríamos un 'documento sonoro de enorme impacto'. Y es que estos valencianos son el paradigma de la banda de culto, luchadora, incansable e invencible, nunca lo suficientemente reconocida pero inasequible al desaliento. Una historia de auténtico amor al Heavy Metal. Junto a gente como Leño, Asfalto, Ñu, etc... formaron parte de aquella primera oleada de rockeros en este país de castañuelas y panderetas. Contra viento y marea, y hoy, 14 de enero de 2017 siguen en la brecha. Sencillamente admirables. Musicalmente se trata de lo que se 'llevaba' en la época en la que fue grabado, es decir, algo similar al rock progresivo setentero, en la onda de lo que hacían también J.C. Molina en Ñu o el primer disco de Leño. Temas largos, más de 5 minutos el más corto, con mucho guitarreo y desarrollo instrumental, muy buenas guitarras (escucha el solo en 'El Hambre') y distorsión a raudales, y a pesar de las condiciones en las que fue grabado, el sonido en general es aceptable, excepto la voz. Pese a todas las trabas, como digo, esto es una auténtica joya que debes descubrir para ir a las raíces, al génesis de esta música en este país. Sin grupos como Zarpa, la historia del Rock 'patrio' no sería la misma. Y me pregunto que hubiera pasado si Vicente Feijoo y sus compañeros en vez de en Valencia hubiesen nacido en Londres o Birmingham...creo que todos sabemos la respuesta, más o menos. En fin, que muchas gracias por todo, Zarpa. Salud y Heavy Metal!!!
La primera y única colaboración de dos maestros: Yngwie J. Malmsteen y Joe Lynn Turner. Con un resultado fantástico. El genio de la guitarra sueco parecía empeñado en ampliar su ya extenso número de fans mostrando el lado más melódico de su música, y para eso el bueno de Joe fue su aliado perfecto. Sin olvidarnos de la imprescindible y valiosa aportación de los 'secundarios' de lujo como son los hermanos Johansson, que dan sin duda empaque al producto. Los complementos necesarios para que el hacha nórdico insertase con gran acierto sus ya típicos vigorosos riffs y sus ingeniosos solos en unos temas más 'suaves', en el buen sentido de la palabra, con melodías más 'accesibles' y más presencia y espacio para los teclados. 'Heaven Tonight' 'Hold On' o 'Dreaming' son ejemplos de ello. Por otra parte tenemos los acelerones quematrastes de 'Rising Force', 'Faster Than The Speed Of Light' o 'Riot In The Dungeons', además del par de instrumentales inevitables ('Krakatau'!!!). La fórmula de conjuntar el virtuosismo con la armonía se llama 'Odyssey'. Como siempre, surgieron los agoreros. Si antes se le acusaba de tocar muy rápido, incluso demasiado, pero sin sentido ni sentimiento, ahora se le acusaba de comercial. Hay quien nunca se conforma con nada. Y es que es posible que 'Odyssey' pueda ser catalogado como tal, esto es subjetivo, claro, pero aunque así fuese, es una comercialidad no exenta de honestidad, de endiablada técnica instrumental, de sabiduría musical ni de calidad. Así que a escuchar con deleite, y sin prejuicios, por favor.
Zenology II contiene un puñado de temas grabados entre 1983 y 1989, es decir, el típico álbum que se saca al mercado para que los fans no se olviden del todo de tu existencia. Preludio del magnífico 'Runway To The Gods' que vería la luz un año más tarde. Se me escapa la razón de por qué estos temas permanecieron en conserva durante tanto tiempo, ya que poseen la fuerza y la garra suficientes, además de la calidad necesaria para haber sido publicados antes. Sea como sea. el caso es que lo que aquí tenemos es otro disco del genial guitarrista alemán digno de su clase, con la usual elegancia y finura que da forma a su característico estilo melódico. Zeno Roth parece haber colgado su guitarra definitivamente, ya que no publica nada desde 2006, lo cual sería una triste noticia. También es cierto que nunca fue un tipo especialmente prolífico. Veremos. Mientras tanto, revisitaremos sus primorosos discos, como este, de vez en cuando, pues resulta un ameno, agradable y placentero menester, amigos.
El segundo lanzamiento de los 'toledanos' fue, para muchos, su mejor trabajo de los tres que publicaron entre 1987 y 1995, antes de disolverse para volver a aparecer en el nuevo siglo.Una banda de las que ya quedan pocas. Con un talante puramente Metal, sin añadiduras de ninguna clase, sólo ímpetu desatado y furia guitarrera, con la inestimable voz del carismático Randy 'Wolf' Mickelson, al frente del cotarro. No hay demasiado que comentar, en realidad, pues se trata como digo no de algo excesivamente original ni desproporcionadamente virtuoso, pero es, eso sí, Heavy Metal en estado puro, afilado, cortante, acerado y poderoso, fuego en las venas, sin artificios ni adornos innecesarios. En fin, que encantado de conocerte, Matilda.
'Quise hacer una canción con el grito de guerra de una generación y romper con la herencia de un sistema caduco impuesto al nacer. Y a pasar de historietas y de falsos profetas para empezar a vivir y a morir, que el futuro te espera para seguir. Todo el mundo va a gritar... ¡Panzer! ¡Panzer! ¡Panzer! ¡Panzer!. Déjate de arrastrar, aprieta los dientes, sal a ganar. Más cerveza, más coñac. Si quieres ser libre, sal a volar. Sin fronteras y sin leyes, tu coraza resiste hasta el final. Y a vivir y a morir que el futuro te espera para seguir. Todo el mundo va a gritar... ¡Panzer! ¡Panzer! ¡Panzer! ¡Panzer!' http://www.metal-archives.com/bands/Panzer/1271 http://www.datafile.com/d/TWpNNU1qZ3lPVEkF9/Panzer - Al pie del cañón (1982).rar
Queen no hacían metal, de acuerdo. Pero dicho esto, hay que decir que fueron una banda muy especial, influyente e importantísima en el devenir del Rock durante casi tres décadas. En cierta ocasión leí en alguna revista musical (posiblemente la mítica Heavy Rock), hace mucho tiempo ya, que Queen era una 'magnífica banda con un pésimo gusto'. Es posible. aunque también es posible que lo que estos cuatro genios (que a estas alturas no necesitan presentación) hiciesen fuese sencillamente no ponerle límites a su inconmensurable creatividad, aunque ello les llevase en algunas ocasiones a cometer lo que a algunos nos pudiesen parecer verdaderas cagadas musicales. Cagadas que eran perdonadas cuando se ponían 'serios' y se dedicaban a dar caña al personal. Pocos cantantes han tenido el carisma que tenía Mercury, y pocas bandas han funcionado tan a la perfección como ellos. Sin un sólo cambio de formación en su dilatada carrera. Una máquina indestructible. Eso era Queen. A lo largo de su amplísima discografía, como digo, existen pronunciados altibajos. Picos de brillantez y valles de mediocridad (siempre bajo mi humilde opinión), pero lo que es innegable para cualquiera es que podían llegar a ser tremendamente maravillosos. Su primer larga duración ya nos avisa de lo eclécticos que eran y de la inteligencia e imaginación musical que atesoraban. Por sus deslumbantes momentos de lucidez, 'God Save The Queen!!!'.
Hoy nos visita nada menos que desde las remotas y frías tierras de Alaska este cuarteto formado en 1981 por los tres hermanos Resch (Chris [R.I.P.], voces; David, guitarras y Eric, bajo) más el batería Dave Basch. Tres hermanos y tres discos en su haber, publicados entre 1983 y 1988, siendo éste el segundo. No he tenido el placer de escuchar los otros dos, de hecho, esta es otra de esas alhajas ocultas en las sombras del tiempo, una banda bastante desconocida para mí. Desconocida y que me ha sorprendido muy gratamente. Una vez más, me maravillo de ver qué cantidad de buenos grupos de Metal permanecieron en el semi-anonimato, aunque por aquella época no era de extrañar, ya que la oferta era descomunal. Había bandas que pagaban por tocar en los antros de Los Angeles, donde por cierto y con buen criterio se mudaron en busca de oportunidades. Musicalmente, es una atrayente y curiosa amalgama de sonidos, enraizados y basados en el Metal más puro, que abarcan lo mejor de varias tendencias.El sonido de guitarra es excelente, la producción en general lo es (ojo, Bill Metoyer fue el ingeniero de sonido), y los temas suenan como si de repente a Black Sabbath ( era Vol.4) les hubiese dado por el Hard Rock. Extraña mezcla, ¿verdad?. Pues así me han sonado a mí, y repito que he quedado totalmente satisfecho con la experiencia. Todos los temas tienen unos riffs muy pesados, muy Heavys, y se nota de lejos que a Eric y a David les encantaba Tony Iommi (escucha el riff de 'Imprisoned By The Snow', por ejemplo, que es donde se nota más claramente), y que a su hermano Chris le tiraba más Mötley Crüe, aunque también se le nota cierto aire a Ozzy es algunos giros y adornos vocales. De hecho, en las notas de la reedición en Cd, el propio David confiesa que el título del disco es un homenaje a uno de sus temas preferidos... y cita como bandas que les han influenciado a Black Sabbath, Judas Priest y Rush. Pues eso. Un disco 100 % recomendable, atractivo e interesante para amantes del buen Metal. Y por cierto, no te fijes demasiado en la horrorosa pintura de la portada, obra de un artista local, aunque mirándolo bien, también tiene cierto encanto...
Sexto álbum de estudio de los norteamericanos Y & T. En 'In Rock We Trust' el sello característico de la banda, es decir, la genialidad de sus composiciones basadas principalmente en la apreciable voz y la maestría guitarrera del incomparable Dave Meniketti se mantiene intacto, y además se combina con algunos temas algo más asequibles y pegadizos destinados a las radio fórmulas de la época, buscando sin duda romper ese techo de cristal que tenían en su tierra natal. Para ello contaron con un productor de lujo, Tom Allom, famoso por sus trabajos con los sumos sacerdotes Judas Priest, y con 10 temas de gran clase, con el pedigrí adquirido tras casi una década de carrera. Y & T logran una vez más plasmar toda esa soberbia fuerza que destilan casi todos los temas y vuelven a enternecernos la patata con esos medios tiempos baladísticos sensibles y a la vez poderosos marca de la casa . Sin duda alguna, estamos ante otra pieza de gran valor, un disco sencillamente genial. Este grupo siempre me encantó (creo que se me nota), así que considero que su discografía entera en líneas generales es sobresaliente, y en 'In Rock...' encontrarás buenos trallazos y momentos (pocos) de confortable sosiego. Inconfundibles y auténticos, los Y & T seguían dando guerra, bueno, siguen a día de hoy. Larga vida!
"One Hour By The Concrete Lake" es el segundo álbum de estudio de Pain Of Salvation y fue lanzado en 1998, con la siguiente formación: Daniel Gildenlöw, guitarra y voz; Kristoffer Gildenlöw, bajo y voces; Johan Hallgren, guitarra y voces; Fredrik Hermansson, teclados y Johan Langell, batería. Es quizás el álbum más pesado y oscuro de Pain Of Salvation. La creatividad ni siquiera es la mejor manera de describir este álbum. Es completamente único y deja al oyente sin saber lo que viene a continuación.Tienes que tener 'cuidado' con Pain Of Salvation, especialmente con este álbum, porque no suenan como cualquier otra cosa que hayas oído antes. Tienes que darles tiempo. ¿Cómo suenan?, bueno, suenan como Pain Of Salvation. Todos sus álbumes suenan como Pain Of Salvation. Esto es lo mejor que puedo decir sobre ellos. En general, el álbum es muy profundo e intrincado, con canciones de estructuras enrevesadas y nada repetitivas. Son músicos brillantes. En primer lugar, tenemos la gama vocal de Daniel y su canto emocional. Las guitarras son poderosas y hermosas al mismo tiempo y aportan grandes riffs y solos complejos y los teclados son una parte importante. Pero una de las mejores cosas de este álbum es cómo todos los instrumentos fluyen juntos, y todos los miembros de la banda desempeñan un papel integral en la construcción de cada canción, haciendo del álbum un todo. PoS da más importancia al concepto global de los temas que al lucimiento personal de algún integrante en concreto. Mención especial también para las letras, ya que se trata de un disco conceptual. Lo que podríamos catalogar como letras 'inteligentes'. Tengo que admirar cómo Pain Of Salvation no tiene miedo de lanzar álbumes que hacen que el oyente piense, reproduzca temas, trabaje para capturar toda la canción. Al igual que su debut, 'Entropia', este es un álbum muy diverso y difícil de categorizar. Decir que Pain Of Salvation es como cualquier otro grupo sería para ellos una injusticia y ciertamente un insulto. Como Daniel dijo: "Si estás buscando una banda que suena como tu banda favorita, simplemente olvídate de nosotros. Si estás buscando una banda que te haga olvidar tu banda favorita, estamos ahí ". Son simplemente ellos y generosamente han escogido compartir su música con nosotros, lo cual es muy de agradecer.